2023 Enero El poder de las imágenes. La alegoría en las artes

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El poder de las imágenes. La alegoría en las artes Mónica López Velarde Estrada Tiempo de lectura: ¿? minutos
El término alegoría procede del griego y significa «hablar de otra cosa». Es lo que se entiende como una «metáfora». En el campo artístico, una alegoría es la representación simbólica de ideas abstractas por medio de figuras y atributos. Aby Warburg (1866-1929) revolucionó los estudios culturales y trabajó desde la Historia del arte en una Historia universal de las imágenes y con ello, el mundo de lo que se ve y lo que se interpreta. La tesis principal: las imágenes son un medio de comprensión y son ellas mismas el vehículo privilegiado de la difusión de un significado que puede ser múltiple, es decir, polisémico. Es por ello que la alegoría tiene un papel fundamental en las artes plásticas. Warburg tuvo un laboratorio experimental insuperable: el Renacimiento italiano y los resultados derivados de la invención del Atlas Mnemosyne, que daría cuenta de manera incontestable de cómo las imágenes viajan en el tiempo y se ubican en contextos donde la interpretación expande su poder de significación.



Después vendría la saga de élite warburiana con Freedberg, quien alcanzó notoriedad con el libro El poder de las imágenes; Frances A. Yates con El arte de la memoria; y el más famoso de todos, Erwin Panofsky, con Renacimiento y renacimientos en el arte occidental, entre otros de sus referenciales textos.

En el centro de la construcción de la exégesis que damos a las imágenes artísticas está el principio metafórico por el que una obra se funda en un contenido. La Iconología, principal método en las tareas de interpretación en el campo del arte, sostiene su versión con alegorías aprendidas en el devenir, desde Cesare Ripa en 1593, y reinterpretadas a lo largo de los siglos.El investigador Juan F. Esteban Lorente en el libro Tratado de Iconografía afirma que el estudio de la obra de arte es el de su significado y que la iconología apoya especialmente a su comprensión a través de la significación alegórica: Tanto éxito tuvo el método, útil tanto para estudiosos como para artistas, que Panofsky ocupa el término «iconología» para designar el estudio culturalista de la historia del arte.

La primera representación gráfica de la alegoría de la iconología se imprime en la edición de Ripa de 1759, a cargo de Juan Bautista Baudard. Esta se representa en la portada y en su consiguiente voz como una doncella sentada, tocada y vestida seriamente, junto con una pluma y un pincel con los que da vida a diversas ideas. Y se explica: La Iconología es una especie de recurso poético inventado por la ingeniosa pintura para dar fuerza y expresión a los sujetos que esta trata y hacer hablar a las imágenes que ella representa.

Minerva, patrona de las artes Las representaciones de Minerva, de cuerpo entero y con los atributos yelmo, lanza y escudo, siguen a la emblemática obra que realizó de oro y marfil Fidias, y que plantó en la Acrópolis de Atenas. Minerva (la Atenea del panteón griego) personifica también a la Astucia. Estratega, nació completamente armada de la cabeza de Zeus. Deidad de la Guerra y de la Inteligencia, ayudó a su padre en el campo de batalla en la ofensiva de Troya. Como divinidad en las Artes y las Ciencias, es patrona de los filósofos y los científicos; enseñó a los hombres la navegación y a las mujeres el arte textil. A veces aparece en su escudo la cabeza de Medusa, ofrecida a la diosa por Perseo. El animal que la acompaña es la lechuza, símbolo de sabiduría.



Una estampa del siglo XVI que conserva Museo Soumaya, Los practicantes de las artes visuales, muestra la profusa recreación de un taller. De arriba abajo y de izquierda a derecha, vemos sobre una base a un escultor quien cincela los últimos toques de una composición alegórica colosal: la de la diosa Minerva quien a su vez sostiene una esculturilla que, como ella, está armada. Le sigue, en el mismo horizonte visual, un pintor quien trabaja en gran formato un asunto bélico. En el siguiente nivel, un hombre con anteojos –al parecer el maestro del taller– toma medidas a un cuerpo; a su lado, un orfebre pule un caballo que muestra en crítico equilibrio; en la parte inferior de la representación varios aprendices estudian un esqueleto. Finalmente, un grabador y un miniaturista trabajan en una mesa una estatua de Venus.



Conciertos visuales La música, el arte de la bella armonía, tiene un lugar privilegiado en la creación divina. La importancia simbólica de una concepción armónico musical del cosmos consideró la perfección basada en el diapasón o dupla, por lo que se dice en la tradición simbólica, las obras pretendieron imitar la armonía natural.

Desde el mundo bajo imperial, como lo nombra Esteban Lorente, las artes liberales fueron reunidas en el Trivium, las relacionadas a las palabras: gramática, retórica y dialéctica; y el Quadrivium, las relacionadas con las matemáticas: aritmética, geometría, música y astronomía. Las siete artes liberales estarían recogidas por el gramático Martianus Capella (activo en 410-439), en un exitoso tratado alegórico: De nuptis Philologiae et Mercurii.

Las alegorías del Trivium y el Quadrivium son precisas: por ejemplo, la Aritmética porta tablas pitagóricas; la Geometría, instrumentos de medida; la Astrología lleva una túnica cubierta de estrellas y una esfera cósmica. Para la Música una cítara, otras veces un organistrum o la lira de Apolo. En palabras de Lorente: Son tres las representaciones alegóricas del origen de la música, o de las armonías musicales: Tubal con los martillos; Pitágoras con sus cuerdas o con una lira y Boecio con las campanas.



Mientras la Gramática va vestida con un manto, porta en la mano un cofre de marfil, como el de un médico, pues la gramática es una verdadera medicina que nos corrige los vicios de la lengua; por su parte, la Música se rodea de un cortejo de poetas y músicos: Orfeo, Anfión, Arión. También pueden rondar la escena la Voluptuosidad y las Gracias, quienes cantan dulcemente. La Música viste de oro y sus telas producen un sonido hermoso. En la pieza Orfeo encanta a los animales del Paraíso se recrea el muy citado momento en que las bestias se rinden ante la experiencia sensible que les brinda el héroe, tal como lo cuenta Ovidio en el libro X de Metamorfosis.

Finalmente, para hablar de este concierto visual que ilustra la significación de la música en las artes, el programa iconológico tiene en la representación de las aves a uno de sus intérpretes más caros.

La mirada generadora de conocimiento y emociones tiene en las imágenes una forma de concierto vivencial único. El arte, contenedor de alegorías, metáforas y simbolismos, nos ubica en aquel anhelado espacio que reúne experiencia intelectual y emocional. En la visión y comprensión de aquello es que insiste en permanecer el sensible espectador.





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