Mitos y alegorías buscaron explicar el origen del mundo y cómo habitamos en él. Los misterios de la mitología grecolatina se han desvelado a través de los grandes poetas: Homero, Heródoto, Esquilo, Hesíodo, Catulo, Virgilio, Horacio, Píndaro, Apolonio, Apuleyo, Ovidio, Séneca…
El mundo mitológico latino abrevó en Grecia y los dioses olímpicos encontraron analogías entre la romana Venus y su antecesora helena, Afrodita. La mitología clásica es la cantera del universo de imágenes que han poblado el cosmos cultural. La Era ilustrada recuperó canon, temas y formas de aquel pasado, cuna de la civilización Occidental.
Los descubrimientos arqueológicos de los siglos XVIII y XIX, principalmente en la zona pancultural del Mediterráneo y en las márgenes del Nilo, permitieron conocer la magnitud de las civilizaciones antiguas. Las excavaciones, realizadas con un primer rigor científico, revelaron fragmentos de obras que habían perdido su policromía. La idea de esculturas monocromáticas, blancas y fragmentadas, fue adoptada erróneamente por quienes interpretaban la falsa ausencia de color y ornamentos, como la señal de una cultura “superior” y “sofisticada”. Incluso, el arqueólogo e historiador del arte, Johann Winckelmann, se negó a aceptar que la célebre Artemisa de Pompeya, descubierta con la cabellera roja, fuera una escultura helena. Estas ideas fueron retomadas por el filósofo alemán, Wolfgang von Goethe, quien en su Teoría de los colores de 1810, al seguir los preceptos aristotélicos apuntó que el ser humano ve el color no solo por la luz, sino por la interacción de la luz con la oscuridad. Ello devino en considerar al blanco como un color positivo, en oposición al negro
Hoy es plenamente conocido que templos, palacios, casas y esculturas de todas las civilizaciones antiguas, estaban revestidos de color, e incluso llegaron a tener piedras y metales incrustados. No obstante, las academias de arte que copiaron aquellas versiones de modelos clásicos fragmentados y en blanco, las consideraron paradigma de perfección y base del conocimiento. Su método de enseñanza ha estudiado los principios de anatomía, proporción y composición que han creído que emula la estética e ideal grecolatino. La estatuaria fue la base del primer coleccionismo. La génesis de los museos como instituciones hizo públicos los saberes para construir discursos históricos, simbólicos, nacionalistas, culturales, políticos y educativos, que serían base para el nacimiento de la considerada primera Vanguardia: el Romanticismo
En palabras de Victor Hugo y su prefacio al drama de 1827, Cromwell:
la musa moderna lo verá todo desde un punto de vista más elevado; comprenderá que todo en la creación no es humanamente bello […]. La sociedad empieza por cantar lo que sueña, después refiere lo que hace y al fin describe lo que piensa.