Revista / 2023 Julio / Memorias de Concha Miramón
Alfonso Miranda Márquez | Dirección
La deslumbrante Venecia recibe a Concepción Lombardo y al general Miguel Miramón:
En menos de una hora se hace el camino que separa Padua de Venezia; al llegar al puente que está sobre la laguna; se descubre la Ciudad como si sa/liera del mar, presentandose á la vista las innume/rables torres, los palacios y las cúpulas, engañan/do la fantacia con la vicion de una ciudad oriental. Al bajarnos del tren, nos dirijimos á un peque/ño muelle donde había varias góndolas que espera/ban á los extranjeros, al ir á tomar una de ellas, vimos llegar varios gendarmes austriacos que traían un prisionero; la gente se hacia á un lado para de/jarlos pasar; á nosotros nos picó la curiosidad, y nos acercamos al grupo de la fuerza Austriaca siguiendolos hasta el embarcadero. Al llegar allí, vimos perfectamente al preso, que era un hom/bre como de unos treinta y cinco años, sus distin/guidas facciones, su calzado y su elegante traje, nos hiso comprender que era un caballero. Llevava las manos atadas con esposas, y en su semblante se marcaba el dolor. Al llegar á la embarcacion uno de los esbirros austriacos, le tomó un braso y con un grosero empujon lo metió en la góndola; esta filó con violencia por el canal y en pocos mi/nutos la perdimos de vista. Nosotros entramos en otra góndola para dirijirnos al Hotel Lo que acababamos de ver, nos dio gran pena, y preguntamos al gondolero quien era ese criminal? “Non é un criminale, nos contestó é un patriota che ha lavorato per la nostra indepen/denza.” (“No es un criminal, es un patriota que ha tra/bajado por nuestra independencia)” Este hecho nos pu/so tristes y entramos á la linda Venezia con los cora/zones oprimidos./ Varios pueblos del norte, entre otros los vénetos, cuyo orijen era desconocido, hullendo de los bárba/ros se refujiaron en mas Islas que se encuentran en la punta del Adriatico. La conformación de esas Islas, permitió a los fujitivos formar allí sus habi/taciones, y los vénetos inteligentes, enérjicos, y activos formaron sobre el mar la prodijiosa Ciudad de Venezia./ Ese pueblo libre, formó para ser gobernado una Republica, compuesta de un Presidente á vida á quien dieron el titulo de Dux, y á 480 individuos, a quienes llamaron Procuradores./ El primer Dux que tubo aquella Republica fue Anafestus1que murió el año 716. La población cre/cia y estaba aglomerada en las Islas mas solidas y de mayor tamaño, llamadas Rialto Molamocco y Tarcetto. En Rialto se formó lo que mas tarde debía ser el centro de Venezia, y el año 819 el Dux Participatius fue el primero que habilitó el lugar donde mas tarde fabricó el rejio Palacio Ducal, que aún se admira en nuestros dias./ Colocada Venezia entre el Oriente y el Oxidente, y en posecion de una poderosa flota, logró hacerse con/quistadora, y llegó á dominar el Oriente y una par/te de las Islas Griegas. Su comercio era floreciente grande su riqueza, temido el valor de sus capitanes y el numero de sus naves; todo esto hiso de Venezia en la edad media, un pueblo temido y poderoso./ Cada año tenia lugar en Venezia una curiosa ce/remonia á la cual asistian todas las autoridades, un numeroso pueblo y el Dux vestido de gran ga/la con todas las insignias de su mando; despues de algunas oraciones, se quitaba del dedo un rico a/nillo, y lo arrojaba á el agua, y esto significaba la únion y el matrimonio del pueblo veneziano con el mar á quien debian su exixtencia./ Poco á poco el pueblo fue excluido de la elección del Dux y del consejo, y esto dio lugar á un desconten/to general; el pueblo nombró como Dux á Jacobo Tiepolo; pero la nobleza se opuso, un patriota lla/mado Baimonte Tiepolo trató de restituir al pue/blo sus derechos de elección, y armó una conjuración contra los nobles; pero le salió infructuosa, y causó su ruina, pues fue desterrado y murió lejos de su pa/tria. Desde entonces los nobles se hisieron dueños de la cituacion, y para evitar nuevos desordenes esta/blecieron un tribunal llamado el Consejo de los diez, el cual juzgaba á su arbitrio y condenaba á muerte á los que tenían la desgracia de caer en sus manos. Este tribunal tenia espias por todas par/tes y vijilaba al mismo Dux; los abusos y cruel/dades que cometieron fueron inumerables y sus victimas no se pueden contar.
La paleografía es autoría de quien escribió este artículo; es literal y respeta la ortografía del documento primario. Las abreviaturas se han desatado y para señalarlas se han subrayado. Las diagonales indican cambio de renglón.
1 Tradicionalmente se considera a Paolo Lucio Anafesto como el primer dux de Venecia (c 697 – c 717), aunque el primero del que se tienen datos históricos es Orso Ipato (c 727 – c 737).