Castillo de Chapultepec, Casa Domit, el Museo del Calzado El Borceguí, y préstamos extranjeros de El Instituto del Traje de Kyoto y el Museo de Arte de Filadelfia.
Las salas
Al iniciar el recorrido, los valores de la modernidad en prendas y accesorios, muestran el cambio constante y la novedad; las costumbres y las fantasías de seducción masculinas y femeninas. Retratos magistrales de antiguos maestros como Tiziano, Alonso Sánchez Coello y George Romney recuerdan los primeros siglos de la moda. El testimonio plástico de la vida moderna y su atuendo se aprecian en las pinturas impresionistas y de las vanguardias que se exhiben: Pierre-Auguste Renoir, Henry Somm, Georges Rouault, Paul Gauguin, Isaac Isräels, Maximilien Luce, Marie Laurencin, entre otros.
La segunda parte de la exposición, dedicada al negocio de la moda, la integran las obras de casas de alta costura como Worth, Chanel y Lanvin, grandes almacenes, los objetos de costureros familiares y los dibujos publicitarios de Casimiro Castro.
En la última parte de la muestra, prendas confeccionadas por modistos anónimos y las creaciones de Paul Poiret, Christian Dior y Cristóbal Balenciaga dialogan con pintura y escultura de una época que los vio surgir, tomar vida y quedar atrás. Artistas del siglo XIX y mediados del xx como Corot, Rodin, van Gogh, Duffy, Vlaminck, Miró, Dalí y Tamayo muestran los puntos de encuentro entre la plástica, el diseño y la cultura. Sobresale la colaboración entre Dufy y Poiret, o la de Chanel con Bernard Shaw y Jean Cocteau.
Costura europea | Vestido estilo Segundo Imperio con corpiño de fiesta, fichú de tarde y manga larga para uso de día | c 1864 | Tafeta de seda,
volante de terciopelo, encaje de blonda, encaje de chantilly y pedrería
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Sobre el cuerpo no puede existir nada frívolo, todo importa.
ANTES DE SIGNO DE LA RAZÓN VANIDOSA, LA MODA ES TESTIMONIO DEL PODER DEL GÉNERO HUMANO PARA CAMBIAR E INVENTAR LA PROPIA APARIENCIA Y ÉSTE ES PRECISAMENTE UNO DE LOS ASPECTOS DEL ARTIFICIALISMO MODERNO, DE LA EMPRESA DE LOS HOMBRES: LLEGAR A SER LOS DUEÑOS DE SU CONDICIÓN DE EXISTENCIA.
GILLIES LIPOVETSKY

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