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LA
COLECCIÓN DE MUSEO SOUMAYA |
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Del
29 de enero
y hasta septiembre de
2004
Museo Soumaya, Plaza cuicuilco
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A 30 años
de la muerte de David Alfaro Siqueiros, Museo Soumaya presenta
una muestra representativa de la producción de este icono
de la plástica nacional. Una exposición temporal
que desentraña una parte de las raíces nacionales
desde la celosa mirada del autor. Obras de piel y entraña
nos llevan a recorrer técnicas y materiales que redefinen
al ser mexicano. |
David Alfaro Siqueiros
Estudio de perspectiva para el mural del edificio de Rectoría
en Ciudad Universitaria El pueblo a la universidad. La universidad
al pueblo. Por una cultura nuevohumanista de profundidad universal.
Ca.1952-1956 Piroxilina y acrílico sobre triplay 121.7
x 363.5 cm |
Obras
muy tempranas como Retrato de Carlos Orozco Romero (1918)
o el muy conocido –por espléndido– Retrato
de niña viva y niña muerta (1931) así
como trabajos que se inscriben en la época de intensa
militancia política del pintor: el estudio para el edificio
de Rectoría en Ciudad Universitaria El pueblo a la
universidad.La universidad al pueblo (1952-1956) y el que
hiciera para el mural en el Castillo de Chapultepec Del
porfirismo a la Revolución, El padre de la primera víctima
de Cananea (1961), presenta Museo Soumaya. |
Concurren
también creaciones del último periodo de Siqueiros
en la cárcel de 1960 a 1964, así como piezas preparatorias
que dieron forma a su proyecto plástico más famoso
y que ocuparía, a partir de 1965, el resto de su vida:
La marcha
de la humanidad en la Tierra y hacia el cosmos.
La muestra también es representativa en la variedad de
técnicas, lo que fuera para Siqueiros una de sus inquietudes
constantes: experimentaciones en óleos, piroxilinas,
acrílicos y carbones sobre tela,madera, papel, cartón,
asbesto y duco, entre otros. |
MUROS
PARA SIQUEIROS: CÁRCEL Y CREACIÓN |
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¡Raje
la corteza, ábrala, vea escurrir la savia, asómese
a lo que verdaderamente es un árbol, a su tronco, a sus
raíces y no se preocupe tanto por las flores! –insistía
pletórico de carácter, casi colérico. Siqueiros
es en lo íntimo, como los abultados y estallantes músculos
de sus óleos.
JULIO SCHERER GARCÍA, LA PIEL Y LA
ENTRAÑA. |
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De
1960 a 1964 David Alfaro Siqueiros vive el más largo
de sus encarcelamientos. Preso político de fama mundial,
para entonces también ya era uno de los más conocidos
pintores mexicanos. Su historia de disidente y su producción
artística competían en volumen.La vida contestataria
de David Alfaro Siqueiros comenzó muy pronto. A la edad
de 17 años se une a las fuerzas revolucionarias que dirige
Venustiano Carranza. Más tarde, en 1923, es miembro fundador
del Partido Comunista Mexicano. Un año después,
junto con Diego Rivera y Xavier Guerrero, creó el periódico
El machete. En la Guerra Civil Española forma
parte del Ejército Popular, pero aún más
sonada fue su participación en el asalto a la casa de
León Trotsky en 1940. |
David Alfaro Siqueiros
El verdugo
1962 Acrílico sobre masonite
80 x 60 cm
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Alumno de la Academia de San Carlos, Alfaro
fue de los estudiantes que optaron por probar la fortuna disidente
en la Escuela al Aire Libre de Santa Anita. Más tarde
en Barcelona conoció el ambiente artístico europeo
de principios de siglo, de donde regresará para formar
parte del movimiento muralista mexicano junto con Orozco y Rivera.
Preso en 1918, 1930, 1940 y 1960, el 13 de julio de 1964 Siqueiros
salió finalmente de la cárcel por indulto. Dos
años después recibía el Premio Nacional
de las Artes y para 1968 fue el primer miembro de la Academia
de las Artes, conocido sobre todo, como muralista. |
CABALLETE
Y ESTUDIOS PARA MURALES |
Siqueiros
con frecuencia necesita gritar para que se le oiga; desentona
y gesticula; hincha el pecho y la voz, como los profetas; recurre
al teatro, siempre que puede; se encanta de las grandes proporciones
y en las desproporciones, sobre todo.
DE SU VOZ LLENA DE BÓVEDAS… LUIS
CARDOZA Y ARAGÓN, PINTURA CONTEMPORÁNEA DE MÉXICO. |
Fue
el mural la dimensión plástica predilecta de Siqueiros;
la experimentación técnica, su camino creativo
por excelencia. Un formato grande y en espacios públicos
ayudaba a sus propósitos de hacer del arte un medio de
educación política. Por ello su obra mural es
extensa y profunda para la historia del arte mexicano y de América,
sobre todo. Por nombrar sólo algunos ejemplos: América
tropical (1932) en Plaza Art Center en Los Ángeles, California;
Ejercicio plástico (1933) en la casa de campo de Natalio
Botona en Buenos Aires, Argentina; El nuevo día de las
democracias (1943) en el Palacio de las Bellas Artes de la Habana,
Cuba. En la ciudad de México están: Retrato de
la burguesía (1939- 1940) en el edificio del Sindicato
Nacional de Electricistas; Cuauhtémoc contra el mito
(1944), en la Secretaría de Relaciones Exteriores; Nueva
democracia (1944) y Cuauhtémoc redivivo (1950), en el
Palacio de Bellas Artes; El pueblo a la universidad y la universidad
al pueblo (1952- 1956) en el edificio de Rectoría de
Ciudad Universitaria; Del porfirismo a la revolución
(1957-1966) en el Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec
y La marcha de la humanidad en la tierra y hacia el cosmos (1965-1971)
en el Polyforum Cultural Siqueiros. |
Con
todo, fue la pintura de caballete la que contribuyera en gran
medida a su fama internacional como artista, y aunque el autor
insistió de manera textual en que ésta estaba
subordinada a su obra mural, en la práctica Siqueiros
no hizo, afortunadamente, sino contradecirse. Ahí están
para demostrarlo obras |
como Retrato de niña viva…
o Picadores de
piedra (hacia 1926). Algunas obras como La vie (1965) o El hechicero (1967) que pertenecen al tiempo
del Polyforum, o los realizados para murales como El
padre de la primera víctima de Cananea (1961), que
fueron creados como estudios, ensayos, esbozos, receptáculos
de primeras ideas, imágenes alucinadas, de bosquejos,
“ejercicios plásticos” todos, contienen,
en síntesis, algunos de los hallazgos pictó- ricos
más notables del muralista: efectos de monumentalidad
y poliangularidad, de movimiento contenido, texturas resalta- das,
de audacia compositiva, de tendencia a la abstracción
o de un realismo verte- brado en la objetividad y en la convicción.
También en pequeño y mediano formato está
el alegato plástico siqueriano por excelencia: su búsqueda
expresiva elaborada por medio de aquella fuerza formal tan característica
en él. Dibujo enérgico, de profundo arraigo arquitectó- nico -sus
formas no se hunden, sino al contrario– con escalas atrevidas
y acercamientos agudos, dramáticos, que con la idea de
provocar una visión dinámica inciden en un espectador
acostumbrado a ser contemplativo y lo invita a moverse y entonces,
conmoverse.
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David Alfaro Siqueiros
El hechicero
1967 Acrílico sobre madera
81 x 61 cm |
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NO
HAY MÁS RUTA QUE LA NUESTRA |
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Cuando le dieron el cerrón
a la puerta de mi celda, el dolor inenarrable de la oscuridad,
de la oscuridad negra, se multiplicó por ciento. Aquellas
figuras pornográficas que habían sido pintadas
rayando en la pared negra, volvieron a danzar frente a mí…
Y las figuras empezaron a tomar cuerpo…Alegres, gritando;
ya su luz no era fosforescente, sino de color espléndido.
Rojos, blancos, verdes, amarillos, morados, púrpuras.
Había árboles, piedras, texturas, montañas
lejanas, cerros próximos…
DAVID ALFARO SIQUEIROS, ME LLAMABAN EL CORONELAZO.
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Tras
su último encarcelamiento, a partir de octubre de 1965
y hasta diciembre 1971, David Alfaro Siqueiros realizó
lo que será, tal vez, su obra más entrañable
y sin duda la más monumental: la que se conoció
en conjunto como Polyforum Cultural Siqueiros y que albergaría
la esculto-pintura de tableros de asbestocemento y láminas
de acero de 4500 m cuadrados: La marcha de la humanidad.
Para Elia Espinosa, el Polyforum representa un “paradójico
reciclaje técnico, estético, religioso y político
de la historia del arte”. Muchos coinciden en que lo hecho
en Insurgentes Sur significa, entre otras cosas, el grito plástico
de libertad después de una larga etapa de “angustiosa
contención de energía”, durante la cual
el artista produjo numerosos dibujos, ideas e imágenes
preparatorias. |
David Alfaro Siqueiros
Mujer en angustia
Ca. 1950 Óleo sobre triplay
80 x 100 cm
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En este contexto vivencial y
creativo podemos ubicar varias de las composiciones que exhibe
ahora Museo Soumaya. Destacan por su fuerza expresiva El
verdugo (1962), Tormenta (1963) y Nostalgia
espacial (1969). Como un fragmento de “prueba de
color” las obras de la última década de
la vida de Siqueiros nos recuerdan el tono de rebeldía
que caracterizó la existencia del autor de No hay más
ruta que la nuestra. |
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Con ejemplos
de obras tempranas, de su época de la cárcel y
del proyecto del Polyforum, en la exposición veremos
representaciones como La mujer en un mundo de hambre y terror
(1964) o El hechicero (1967). Con estas piezas conocemos
al Siqueiros de pintura carnosa y pinceladas violentas, movimientos
ondulantes, portadoras de un crudo color emocional colmado de
potencia formal.
Cuadros abstractos, expresionistas o figurativos, todos proyectan
un sentimiento de ascensión. Ideas e imágenes
de Siqueiros que viajaron de la celda o de su taller de Cuernavaca
al edificio anexo del antiguo Hotel de México con los
brazos en alto, signo de libertad. Ensayos de formas que transitaron
de la mente del pintor al caballete y de ahí al espectacular
asbesto. Obras que marchan con gesto triunfal rumbo a la posteridad
de su autor. |
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David Alfaro Siqueiros
Autorretrato
1946 Carbón sobre papel
38.6 x 32.4 cm
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MÓNICA
LÓPEZ VELARDE ESTRADA CURADURÍA E INVESTIGACIÓN |
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